La duda a menudo parece algo de lo que hay que deshacerse cuanto antes. Pero no toda duda pide más certeza.
Dos cosas pueden importar a la vez
Una decisión difícil a veces significa que hay algo valioso en ambos lados. Libertad y seguridad. Crecimiento y descanso. Seguirte a ti mismo y tener en cuenta a los demás.
La duda, entonces, no es señal de que estés eligiendo mal, sino de que estás percibiendo con cuidado lo que hay en juego.
Escucha lo que sigue volviendo
¿Qué preocupación sigue resurgiendo, incluso después de haber sopesado todos los argumentos prácticos? Debajo de ella a veces hay un valor que todavía no ha encontrado su lugar.